Windows Server 2025 Standard es la versión más reciente del sistema operativo de servidor de Microsoft, lanzada oficialmente el 1 de noviembre de 2024. Está diseñada para entornos físicos o mínimamente virtualizados y forma parte del Canal de Servicio a Largo Plazo (LTSC), lo que garantiza estabilidad y soporte prolongado. Características Principales Virtualización Limitada: Incluye derechos para ejecutar hasta dos máquinas virtuales (VMs) o contenedores Hyper-V, siempre que se licencien todos los núcleos físicos del servidor. Seguridad de Próxima Generación: Incorpora Credential Guard habilitado por defecto, cifrado LDAP obligatorio y SMB sobre QUIC, que permite acceso seguro a archivos a través de redes no confiables sin necesidad de VPN. Rendimiento Optimizado: Ofrece mejoras de hasta un 60-90% en IOPS para almacenamiento NVMe y soporte para redes de alta velocidad de hasta 100 Gbps. Nube Híbrida: Integración nativa con Azure Arc, facilitando la gestión de servidores locales desde el portal de Azure y permitiendo funciones como Hotpatching (actualizaciones sin reiniciar). Experiencia de Usuario: La interfaz de escritorio se ha modernizado para asemejarse a la de Windows 11, incluyendo herramientas como Windows Terminal y soporte nativo para Bluetooth y Wi-Fi. Requisitos del Sistema. Para un funcionamiento óptimo, Microsoft recomienda las siguientes especificaciones: Procesador: 1.4 GHz de 64 bits compatible con x64 y tecnologías como NX, DEP y SLAT. Memoria RAM: Mínimo de 2 GB para "Desktop Experience" (se recomiendan 4 GB o más). Almacenamiento: Mínimo de 32 GB de espacio libre (se recomiendan 64 GB o más). Seguridad de Hardware: Requiere TPM 2.0 y firmware UEFI con Secure Boot para funciones de seguridad avanzadas. Para utilizar Windows Server 2025 Standard, es obligatorio contar con licencias de acceso de cliente (CAL), ya que la licencia del servidor por sí sola solo cubre la instalación del sistema operativo, pero no el derecho legal de conexión para los usuarios o dispositivos. Requisitos y Tipos de CAL Las CAL son necesarias para cada usuario o dispositivo que acceda a los servicios del servidor. Existen dos categorías principales según el modelo de uso de su organización: User CAL (CAL de Usuario): Recomendada cuando un mismo empleado accede al servidor desde múltiples dispositivos (laptop, móvil, PC de escritorio). Device CAL (CAL de Dispositivo): Ideal para entornos con turnos rotativos donde varios empleados comparten un único equipo físico para acceder al servidor. RDS CAL (Remote Desktop Services): Son licencias adicionales y obligatorias si los usuarios necesitan acceder a aplicaciones o escritorios de forma remota.